Quisimos salvar y nos olvidamos de Amar...

Nos olvidamos de amar¿Quieres hacer la oración y aceptar al señor Jesús como tu salvador personal?...

Y así me enseñaron. "Ganar almas" para que se vayan al cielo.

No perdía oportunidad.

En un funeral, en un parto, en la calle, en cualquier lugar.

Me convertí en una máquina para "salvar gente"...

Pero luego me vi queriendo ganar adeptos o clientes, casi competía con la gente de HerbaLife convenciendo a los demás de tomar "Esta decisión".

Hoy me doy cuenta que mucho de lo que hice lo hice por "Alguna orden" divina que creía estar obedeciendo, sin preocuparme en lo más mínimo por la persona, por el otro.

Lo importante era convencer para que sea parte de mi iglesia, llevarlos a un grupo pequeño para contar luego en secreto "Cuantos" tenía en mis filas.

Me obsesioné por "ganar" pero me olvidé de amar.

¿Cuál fue el gran mandamiento que nos dejó Jesús?

Amar.

¿Eso excluye predicar el evangelio?

Para nada, me siento aún ligado a esta promesa que hice un día a aquel por el cual mi vida tiene sentido.

¿Pero qué significa Predicar el Evangelio?

Pues el Evangelio es sino, la noticia más extravagante y espectacular que ha recibido la humanidad.

Dios, en un acto de amor sin precedentes, decide hacerse hombre.

Y en la persona de Jesús de Nazaret mostrarnos el rostro más íntimo de este Dios, que ama a la humanidad hasta el final.

En cada acto, cuando dio de comer a los que no tenían pan, cuando levantó a los tullidos, al resucitar a una pequeña muerta, al cortar las cadenas de los torturados por la Oscuridad.

El Evangelio es Jesús mismo, que siendo tan coherente con su mensaje de amor y libertad decide enfrentar la muerte en manos de aquellos que veían su mensaje una amenaza a sus intereses malvados, intereses retorcidos que disfrazaban de piadosa religiosidad.

Ese es el mensaje del evangelio.

No teman!!! No están solos, hay alguien que desea su bien, que desea salvarlos.

Y que interesante, porque la palabra griega "Sotero" que al español se traduce como salvar, significa no solo "Salvar el alma" cosa tan limitada y que llena los púlpitos occidentales.

Sotero significa devolver la dignidad humana en toda su integralidad.

En otras palabras, la salvación Bíblica sin quitarle su contenido más allá de la vida, se interesa también por la reivindicación de la dignidad y felicidad humana en esta vida.

Salvar a una familia que vive en la miseria es ayudarle a que se levante de esas sombras y que vivan más dignamente.

Salvar a un dependiente de la droga es ayudarle a salir de las garras de ese infierno en vida y reinsertarlo en la sociedad.

Salvar a alguien que trabaja en el comercio sexual es ayudarle a ganarse la vida a través de otros caminos.

Salvar a un rico es ayudarle a que no mire lo que tiene como su "dios" y enseñarle la conjugación del verbo "compartir" a diferencia del verbo "acumular" que durante su vida ha estado acostumbrado.

Hace un tiempo fui a un funeral.

Me tocó hablar.

Hablé sobre el sentido de vida, los oyentes en su mayoría no creyentes.

Una persona que compartía mi fe me miró extrañada, luego tomó la palabra y les compartió el mensaje de Salvación, y reluciendo los textos Bíblicos clásicos desmontó toda la artillería argumentativa sobre las personas.

El resultado???

No lo sé a ciencia cierta, no vi ni una mano levantada.

¿Y si las personas solo querían que uno estuviese ahí con ellos, quizás guardar silencio y llorar junto a ellos, acompañarles no desde la lejanía de un frío estrado distante, dando instrucciones de tomar una decisión fría cuando lo único que existe en el corazón es tristeza y una convicción de no querer escuchar palabras sino sentir abrazos?

Además, en toda la Biblia nunca ha existido una invitación a "recibir" a Jesús como Salvador "personal". Eso fue in invento de predicadores americanos a finales del 1800.

Los evangelios Hablan de "Seguir a Jesús".

Y la confesión que hacían los primeros cristianos no era una oración "Mágica" que absolvía a uno de las culpas infernales en algún juzgado celestial.

La confesión que hacían los cristianos no era como frotar la lámpara de un genio divino. Era una confesión bien pensada, porque se hacía de cara a una comunidad donde uno decidía hacerse parte de esa familia y vivir en comunidad de amor radical el ejemplo de vida del carpintero de Galilea. Una confesión con la boca, pero también con el corazón, donde uno se la jugaba todo por el todo, incluso la Vida misma, que podía terminar abrupta y trágicamente en algún circo romano o en algún despeñadero.

Quizás me critiquen, pero prefiero hoy darme un tiempo para conocer a las personas, si tengo la posibilidad escucharles y llorar con los que lloran.

Me cansé de este evangelio de HerbaLife, donde nos importa más "Ganar" alguien que "Amarla".

Hoy me doy cuenta que yo no gano a nadie, que lejos de mí esta arrogancia de creer que yo tengo el poder para sacar a alguien de sus oscuridades y llevarlas a la luz.

Hoy me di cuenta que esto más que un suceso, es un proceso, que la bondad de Dios se manifiesta también a través de un café bien compartido, de un abrazo bien apretado, de una lágrima sincera y algunos silencios profundamente humanos y solidarios.

Ya no soy una maquinita que tiene respuestas para todo y todos.

Me cansé de este evangelio de estadísticas y renuncio al tal.

De ser un líder que está embriagado con las masas de gente pero que no se interesa en lo más mínimo por las personas que lo constituyen.

De ser un predicador de multitudes, cuando en el fondo lo que busco detrás de ese gran "Ministerio" es acariciar con franela mi autoestima desvalorada que busca justamente sostener a un "personaje" admirado, detrás del éxito público que significa ostentar ser líder de tal cantidad grupo de gentes.

Hoy veo a mucha gente que no les interesa que las convenzan, sino que las escuchen, las entiendan, las acompañen en sus desgracias.

Y de eso se trata el Evangelio.

Lo otro, pues bueno... se lo dejo a HerbaLife o a algún grupo proselitista que al amparo de algún narcisista con corbata les guste mostrar multitudes como quién muestra sus galones o trofeos de caza.

Fuente: Especialidades Juveniles, "Brave", Quisimos salvar y nos olvidamos de Amar..., agosto 14 de 2014, http://www.especialidadesjuveniles.com/recursos_articulo.asp?id=2553. Imagen: Corbis

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