Me Quiere Mucho… Poquito… Nada…

me quiereGénesis 24 te da un montón de buenas ideas para que tengas en cuenta a la hora de tomar una de las decisiones más importantes de tu vida, pero como siempre te decimos: No te apresures.

Abraham, ya muy viejo, le da a su siervo una tremenda tarea: buscar esposa para su hijo Isaac. Te recomiendo que leas la historia para que puedas entender lo que te voy a explicar a continuación:

1º. Tu novio o novia debe pertenecer al pueblo de Dios. (24:3-4). Esto significa que sea salvo/a. Qué tenga una relación personal con Jesús y que este comprometido con la iglesia.

2º. Ora. Y vuelve a orar. (24:11-14). Tu decisión tiene que estar guiada por Dios y no por tus propios deseos o por tus urgencias; ni por sus lindos ojos, o el cuerpo “espectacular”, la simpatía o su carácter encantador. ¿Hay algo de malo en todo esto? ¡Por supuesto que no! Pero un noviazgo que se base prioritariamente en estas cosas está destinado a fracasar.

3º. Conoce chicos y chicas. (24:15-17). Mira sus reacciones y actitudes. Descubre qué espera de su vida. Si es responsable o no. ¿Y qué espera de ti? Si al conocerlo/a mejor descubres que hay cosas profundas que no te van a bendecir, no te deprimas. Agradécele a Dios por cerrar esa puerta.

4º. Los padres de ambos deben saber que salen o quieren comenzar a salir. (24:26-27, 33-49). Ambas familias tienen todo el derecho de saber con quién vas a salir y de conocerlo/a. No ocultes tu relación sentimental. Si ellos son padres cristianos podrán bendecirte orando por ti. Y si no lo son respétalos haciéndoles conocer tu decisión.

5º. La actitud de Rebeca (24:16-20). CHICAS: Más importante que un súper cuerpo, o una sedosa y perfumada piel (libre de acné), es la actitud de tu corazón, tu femineidad, tu buena disposición, tu simpatía, el cuidado de tu cuerpo (sin exageraciones anoréxicas ni bulímicas), tu elegancia. Tu disposición a amar a Dios, a servir, a participar.

6º. CHICAS: Rebeca se bajó del camello y se colocó el velo. (24:64-65). Bájate del “camello” de tus pretensiones y actitudes orgullosas. No esperes que llegue el príncipe azul de bellos ojos que te susurre palabras románticas. Pero tampoco te metas con el primer “calentito” que te haga alguna propuesta. Si está comprometido con el Señor, si es responsable en lo que hace (sea trabajo o estudio, o ambos), si tiene la edad apropiada, si te respeta y valora, entonces es un buen candidato a tener en cuenta. Colocarte el velo es más íntimo, tiene que ver con tu virginidad, con NO entregarte sexualmente a tu novio. Detrás del velo de tu pureza y santidad, esconde tu virginidad hasta la noche de bodas. No te saques el velo antes. Siéntete orgullosa de ser virgen en medio de una sociedad que se burla de la virginidad.

7º. La actitud de Isaac (24:62-63). VARONES: El mayor desafío para ustedes es la vida espiritual, que aprendan a amar a Dios y a comprometerse con el Señor. Además de estudiar, trabajar, generar ingresos y tener con qué bendecir a su futura novia. ¿O piensan que con ¡glorias a Dios! y ¡aleluyas! se arregla todo?

Pero qué la vida espiritual sea tu primera gran decisión. Como Isaac, estar en el altar de Dios. Con besos y caricias no se construye un noviazgo. ¿Cómo vas a bendecirla? ¿Qué ejemplo espiritual serás para ella? Ante los deseos y presiones sexuales, ¿cómo reaccionarás?

Podrás estar todos los días con ella, pero si no estás con el Señor tienes muy poco para ofrecer.

Ama primero a DIOS.

Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Génesis”

Por Edgardo Tosoni

Fuente: www.devocionalescristianos.org, (2015), Me Quiere Mucho… Poquito… Nada…, 5 de junio 2015, http://devocionaldiario.org/jovenes/jovenes-cristianos-me-quiere-mucho-poquito-nada/. Imagen: Corbis

 

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