El consejo numero 1 para ser feliz

joven felizSi eres soltero, deberías estar casado; si estás casado, era mejor cuando estabas soltero. Si aún no trabajas, eres un vago; pero si trabajas demasiado, eres un exagerado. Si tienes hijos, te apresuraste, y si no tienes, estás quedado. Siempre nos preocupamos por lo que el mundo nos dice que debemos ser y hacer; pero, ¿alguna vez has conocido a esas personas que parecen estar alegres bajo cualquier circunstancia?

“He aprendido a estar contento con lo que tengo” (Filipenses 4:11). Esto fue lo que dijo Pablo cuando estaba en el mejor momento de su vida. No, en realidad no; Pablo estaba en la cárcel ¿Por qué escribiría la palabra “contento” estando dentro de una cárcel? ¿Pablo no tenía un diccionario? ¡Contentarse significa sentirse alegre y feliz!

A diario vemos personas que se están quejando por TODO: el transporte es pésimo, el trabajo les queda muy lejos, el clima está terrible, el sol es muy fuerte, la lluvia es molesta, los trancones son agotadores, etc., etc., etc. Pero un hombre azotado, acusado y encerrado dentro de cuatro paredes nos reveló el secreto de la felicidad.

“He aprendido a estar contento con lo que tengo”, cuando Pablo utiliza esa palabra “contento” se refiere a una suficiencia interior proveniente de la satisfacción que se encuentra en la profundidad de su relación con Dios. Él no vivía en su pasado ni se culpaba a sí mismo por estar allí, no pensaba en cosas como “si yo hubiera hecho esto o aquello”, ni tampoco se afanaba por su futuro. Simplemente decía: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). De su boca no salían palabras negativas jamás.

Tal vez ya notaste el secreto dentro de estas dos frases. El primer consejo consiste en aprender a ser felices con lo que tenemos; es decir, es un hábito adquirido, una renovación diaria de la mente, un cambio de perspectiva constante. Entonces, sin importar las dificultades, debemos desaprender el hecho de ser felices bajo los estándares de este mundo y aprender a ser felices con unos estándares más altos. Aprender es retener algo en nuestra memoria y por eso es importante la segunda frase: “todo lo puedo en Cristo”, todo. No en nuestras fuerzas, sino en Cristo; no a nuestra manera, sino a la de Cristo, no como lo hace el mundo, sino como lo hace Cristo.

Entonces, después de tanto buscar, podemos concluir que el secreto de la felicidad no está afuera, como pensábamos; en otras palabras, la salida es adentro. Alcanzarla depende de que aprendamos, desde hoy, hábitos distintos, para que aún estando en una cárcel o en un mal momento, podamos seguir siendo felices siempre.  

 

Fuente: http://www.worthradio.com/

 

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