Una Guerra Contra Mí Mismo.

Una Guerra Contra Mí MismoHace ya algunos años tuve la oportunidad de leer la intrigante novela  “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”. El doctor Jekyll es doctor en Medicina, doctor en Leyes y miembro de la Real Academia;  es inteligente, y muy bien educado… Mediante un experimento descubre la manera separar el bien y el mal de una persona. Edward Hyde es (me tendrán que perdonar por revelarles parte del misterio del libro aquellos que pensaban leerlo) la personalidad maligna del mismísimo doctor Jekyll, en este estado es tan malo que hasta llega a matar…

No contaré más de la historia, ya más de alguno ha de estar odiándome por haberles dicho la procedencia de Edward Hyde jeje… Solo diré que la poción que el doctor había descubierto (y que era la que lo hacía cambiar de personalidad) pronto comenzó a causar problemas, cada vez era más difícil mantenerse en la personalidad de Jekyll, es decir en la persona buena.

Cuando leí el libro inmediatamente me remonté a las palabras que expresa el apóstol Pablo en el libro de Romanos 7:14-24:

“Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.  Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  !!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”

Ciertamente todos pasamos por situaciones como esa, muy a menudo; Un día queremos hacer el bien y tenemos toda la motivación del mundo pero al día siguiente nos encontramos desanimados tras haber caído en la tentación. Hay una parte de nosotros que quiere hacer lo bueno, pero por otro lado hay un sentimiento totalmente opuesto que nos hace desear lo malo.

Pablo mismo en Romanos 8: 10 y 11 nos da una esperanza para esta lucha:

“Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”

Daniel Curiel.

Fuente: hacedoresdehistoria.com (2013). Una Guerra Contra Mí Mismo., Agosto 5 de 2013, http://hacedoresdehistoria.com/2013/07/una-guerra-contra-mi-mismo.html. Imagen: corbisimages.com

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