Creando conciencia solidaria

Creando conciencia solidariaPor: Martín Carrasco

 

No tienen necesidad de irse; denles ustedes de comer. Mateo 14.16

Creando concienciaLa vida de Jesús es una vida de inclusión, de manos abiertas a la sociedad, de amor extendido, de una camisa arremangada. Jesús nos invita a que rompamos con la inacción crónica, que dejemos a un lado el “hasta luego, si no te vuelvo a ver que te vaya bien”, y que caminemos tras sus huellas en una acción transformadora de la escenografía social. Jesús nos llama a seguirlo a Él, en un claro indicio de abrazar a la humanidad que nos rodea, de romper la incomodidad del comentarista de Internet, de salir a las calles a reflejar la esperanza que solo se ve en El. Las calles están repletas de niños solitarios, jóvenes que gritan en silencio, familias desesperanzadas, cartones fríos que detienen los sueños, manos rotas bajo el golpe de la tristeza… Jesús nos llama a amar.

¡Jesús nos llama a amar a la sociedad! Como aquella vez frente a sus discípulos, nos dice: ¿Por qué dejar que las cosas sigan como están? ¿Por qué abandonarnos a la apatía, porque renunciar a la conciencia solidaria? ¿Por qué olvidarnos de que la vida no es una propiedad sino un regalo que debe ser compartido con quienes nos rodean? ¿Por qué caer en la telaraña ambiente del interés mezquino, de las ambiciones egoístas e individualistas? Jesús nos invita a recordar que solo perdura lo que es construido para el bien común, para el beneficio de todos y no para alimentar las estructuras de poder que sobreviven a costa de los más débiles. Jesús nos está desafiando a despojarnos de la manipulación, a ser sabios de lo pequeño, a enriquecer a los demás aunque sea con gestos, a liberar los sueños que viven detenidos en el cartón.

No tienen necesidad de irse; denles ustedes de comer. La invitación del Maestro nos inspira, llena nuestros pulmones de un aire fresco, que es el aire de la solidaridad, el aire del compartir, el aire de llevar las buenas noticias a los lugares más despoblados de la realidad humana. El desafío del Maestro nos recuerda que es posible pasar por este mundo tocando corazones y alimentando bocas. El desafío del Maestro nos anima, nos aligera, nos recuerda que lograr una sociedad más justa y equilibrada es posible.

Banner GRANDE