Frío en la Familia

Frío en la FamiliaCreando conciencia solidariaPor: Martín Carrasco

 

Trabajar en cuidar nuestra familia no es fácil, pero si es necesario. Familias sanas forman iglesias y sociedades sanas. Por el contrario, familias disfuncionales generan sociedades disfuncionales e iglesias inmaduras. Déjame hablarte un segundo de la palabra “hogar”. La palabra hogar proviene etimológicamente de la palabra “hoguera”, ese fogón en el cual las familias se reunían para estar juntos y darse calor, liberarse del frío.

Permíteme disfrazarme un segundo de alguien que cometió todos los errores del mundo en su familia, quizás nos sirva a todos…

- Cuando rebajo a mi esposa, estoy generando en ella frío. 

- Cuando no pido perdón a mi esposo por lo que le dije, estoy generando en ella frío.

- Cuando denigro a mis hijos y les digo que son unos inútiles, estoy generando en ellos frío.

- Cuando dedico más tiempo a la “productividad económica”, cuando dedico más tiempo a la “productividad religiosa”, cuando dedico más tiempo a la “productividad profesional” que a la familia, estoy apagando la hoguera. Estoy generando frío en mi familia.

- Cuando como hombre ingreso todas las noches a sitios pornográficos, o prefiero ver todos los partidos de mi equipo favorito, en lugar de compartir con mi esposa, estoy haciendo que ella pase frío en su amor. 

- Cuando como mujer descuido a mi esposo, no me ocupo de su bienestar, no me ocupo de las cosas que el ama, estoy haciendo que el pase frío en su ánimo. 

- Cuando como padres abandonamos a nuestros hijos para que el tiempo los críe, para que se haga cargo de ellos la escuela, para que los pastores de jóvenes les enseñen, estamos generando que ellos pasen frío en su identidad y en su futuro.

¡No hay nada más triste que una familia sin hogar! ¡No hay nada más doloroso que una casa donde abundan los bienes materiales pero no hay personas que los disfruten! ¡No hay nada que me inspire más temor de Dios que crear una familia, pero no saber crear un hogar! El solo hecho de pensar que mi esposa o mis hijos pasen frío en sus vidas, es porque como padre y como esposo no he sabido mantener la hoguera encendida. En esta era de la productividad, donde reina el resultadismo, donde el slogan es “time is Money”, debemos sentir el llamado de Dios a encender nuevamente la hoguera en casa. No permitamos que la familia pase frío. 

Banner GRANDE