Cartas En El Fuego

Como cartas en el fuego antes de ser enviadas, las palabras retenidas y las acciones postergadas.

Cartas En El Fuego¿De qué sirve echar una carta al fuego sino para avivar el fuego de la chimenea? Sé que has estado en esa situación: Los rojos leños parecen presumir que arden más de lo que tu amor por ella arde. Las danzantes llamas se menean libres y juguetonas como intentando decir “somos libres” cuando saben que tú estás preso en tus temores: “Y… ¿si me dice que no, si no lo logro y termino en vergüenza, si mi sueño es más grande que mis posibilidades de lograrlo?”.

¿La amas?, Díselo; ¿Tienes una meta?, Lógrala; ¿Crees que hay algo que debas hacer? Hazlo.

Quizá no suena muy espiritual, pero no siempre tendrás una confirmación de Dios para hacer lo que debes hacer, y si la estás esperando puede que nunca llegue. Lee lo siguiente:

Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; QUIZÁ haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos. 1 Samuel 14:6

No esperes confirmaciones las batallas no se ganan solas. Si la carta está escrita, atrévete a enviarla y no la quemes.

Posdata: sé que lo más probable es que no tengas una chimenea y que prefieres el E-mail que escribir cartas en papel. Pero espero hayas comprendido la metáfora.

Fuente: hacedoresdehistoria.com, (2013), Cartas En El Fuego, Octubre 7 de 2013, http://hacedoresdehistoria.com/2013/10/cartas-en-el-fuego.html.  Imagen: Corbisimages.com

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