El remedio para la ansiedad

AnsiedadNuestra era debiera ser la más placentera y saludable; con los avances de la tecnología y la ciencia; pero es todo lo contrario.  Por lo menos siete millones de personas usan medicinas sin razón en Estados Unidos; hay más de cinco  millones de adictos a la cocaína y otros tantos usan drogas para el dolor. Muchos Estados han legalizado o están en proceso de hacerlo con la marihuana. La gran mayoría necesita de la cafeína para mantenerse en pie. ¿qué esta pasando con nosotros?.

La confesión del Salmista es la nuestra: “se deshace mi alma de ansiedad; susténtame según tu palabra” (Salmos 119:28) Sufrimos por tener lo que no necesitamos, por no ser lo que hubiésemos deseado, vivimos lamentándonos sin considerar lo que hemos logrado y fallamos en agradecer las cosas que sin merecerlo Dios nos ha dado. Permitimos que los deseos nublen nuestra razón y nos privamos del deleite de apreciar una puesta de sol o un bello amanecer. Esto nos dice el profeta Isaías: “¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura” (Isaías 55:3)  La ansiedad es la ausencia de serenidad, una visión fatalista del mañana; un sentimiento de inconformidad con todo, falla en aceptarnos como somos y no como piensan los demás.

Nadie pudo haber ofrecido mejor remedio que el Maestro cuando dijo: “No os afanéis por vuestra vida que habéis de comer o que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo que habéis de vestir. ¿No es la vida mas que el alimento, y el cuerpo mas que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni  siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho mas que ellas? ¿Y quien de vosotros podrá por mucho que se afane añadir a su estatura un codo? (Mateo 6:25-27).  “La vida es más” decía el escritor Gutiérrez Marín  por tanto debiéramos orar con el santo que decía: “Señor si no puedo tener lo que quiero, ayúdame a querer lo que tengo”.

Tampoco estamos hablando de un conformismo craso, sino de esa santa serenidad que tiene el alma de aquellos que confían todo en las manos de Dios. Estrenamos no en año nuevo sino cuando lo tenemos, adoptamos la filosofía de Pablo “he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11). Si aprendemos a vivir sin ansiedad “cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás y tu sueño será grato” (Prov.3:24)  No es la voluntad de Dios que vivamos con ansiedad sino en paz, sabiendo que El tiene cuidado de nosotros. “Porque yo Jehová soy tu Dios quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: NO temas, yo te ayudo” (Isaías 41:13).

¡Shalom!

Dr. José Daniel Rivera Tormos

Fuente: cristianos.com, (2013), El remedio para la ansiedad, Octubre 18 de 2013, http://cristianos.com/2013/04/29/el-remedio-para-la-ansiedad/.  Imagen: google

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