Es Muy Fácil Tener Fe Cuando Las Cosas Van Bien

Tener FeSalmo 20:7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
 

Es muy fácil tener fe cuando las cosas van bien. Cuando tenemos un buen trabajo secular en que podemos contar que periodo a periodo de sueldo, éste llega sin dilación.

Es muy fácil tener fe cuando las cosas van bienPero cuando las cosas se ponen difíciles, el trabajo se acaba, los ahorros se agotan, la tranquilidad de nuestra alma comienza a diluirse al paso de la disminución de los recursos. Comenzamos a cuestionar a Dios acerca lo que está haciendo y las oraciones reciben en respuesta silencio ensordecedor y nuestra fe, ya no es tan firme como lo era antes. Es ahí en donde nos damos cuenta en que estamos confiando, pues sin al escasear los bienes materiales, también la tranquilidad disminuye.

Dios puede trabajar en nuestras vidas usando situaciones para hacernos ver cosas que de otro modo no podríamos darnos cuenta, cosas que miden nuestra fe en su real dimensión. Es en esos momentos en los que Dios está más cerca, aunque parece más alejado.

Es curioso como al venir alguna crisis, normalmente echamos mano de los recursos y en más ocasiones de lo que os gustaría admitir, de Dios ni siquiera nos acordamos; apelamos a nuestro talento y fuerza para enfrentar las crisis y en más veces solo se complica más la situación.

Dios permitía que el pueblo de Israel fuese amenazado por enemigos que los superaban en número y fuerza, pero en lugar de ir a Dios y presentar sus ruegos y peticiones humillándose, preferían hacer alianzas con pueblos cuya forma de vida afrentaba a Dios y contaminaba a su pueblo con sus rituales y sacrificios a dioses que no eran dioses y cuyo desplegado militar parecía lo suficientemente fuerte para protegerlos, aunque esto implicara volverse tributarios, naciones que no temían al Dios verdadero, naciones que confiaban en sus recursos y no en el verdadero Dios. Sólo aquellos líderes de todos los tiempos bíblicos que acudieron por ayuda y confiaron en Dios, fueron resguardados, protegidos y salvados de la aniquilación y en más de una ocasión sin siquiera haber lanzado una solo flecha o haber formado su ejército para la batalla.

El corazón que confía en Dios en todo momento, sabe que sigue siendo su Dios en todo momento, en la escasez, o la abundancia; en la alegría o la tristeza, en la saciedad, como en la necesidad, Dios sigue siendo el mismo Dios Soberano, que tiene el control de todo y que nuestras vidas le son preciosas.

Fuente: hacedoresdehistoria.com, (2013), Es Muy Fácil Tener Fe Cuando Las Cosas Van Bien, Noviembre 13 de 2013, http://hacedoresdehistoria.com/2013/11/es-muy-facil-tener-fe-cuando-las-cosas-van-bien.html. Imagen: Google

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