El Gran Referendo de Viviane Morales

referendoEn segundo lugar, me pregunto cómo los escritos fundamentados en falacias ad hominen, en insultos y ataques, dan respuesta a los colombianos. Si el argumento que promueven los reconocidos juristas se basa en que los defensores del referendo parten de una supuesta concepción errónea de democracia y del marco constitucional “inválido”, ¿cuál es su postura frente a la nueva concepción del constitucionalismo en el que la Carta Política no es el centro? En Latinoamérica se viene discutiendo la evolución del principio de supremacía constitucional y en específico sobre las “narrativas del discurso constitucional, se concretan en las imágenes de la constitución que las acompañan y las simbolizan” .

En otras palabras, se cuestiona hasta qué punto hay un poder monopolizado en cuanto a la función tanto de la Corte Constitucional y como de su interpretación. Retomando a Alejandro Médici (2010), ¿en dónde queda el pueblo como sujeto popular en la práctica constitucional? ¿Acaso en Colombia se ha implementado un constitucionalismo judicial dejando a un lado la voluntad del pueblo?

 Continuando acerca de lo que se quiere lograr con el referendo,  se pregunta cuál es la nueva postura que se debería tomar acerca de la nueva concepción del constitucionalismo y da referentes acerca de cómo en latinoamèrica se ha venido debatiendo acerca de este tema hace ya algunos años y como se ha dejado de lado la voluntad del pueblo Colombia acerca de este tema .

  En tercer lugar, quisiera dejar muy en claro que hoy más que nunca defiendo mi fe. No me avergüenzo de Cristo ni del evangelio y apoyo iniciativas como la que lidera la senadora Viviane Morales. En realidad no me afecta que me llamen fanática, retrograda y cualquier otro tipo de adjetivos que pretenden pero no logran destruir mi fe. Que lo sigan haciendo, porque si de algo me enorgullezco, es del Señor como lo dice el Apóstol Pablo en 1 Corintios 1:31 (DHH). Soy hija de Dios no solo en la iglesia, sino en la universidad, en mi casa y ni mi carrera, ni mis amigos, ni mis sueños ni una agenda política, pueden sobreponerse a Dios y a obedecerle siendo radical y parándome en la brecha. Quedarme callada sería aceptar lo que está pasando y se pretende, desde el gobierno, implementar. Mi posición sobre el referendo e incluso sobre el plebiscito para la paz (otro tema de discusión), no se fundamenta como ingenuamente creen y critican algunos desde una supuesta alienación impuesta por una iglesia. La iglesia es responsable de alertar desde los principios bíblicos y no hay nada malo, ilegal o impertinente en eso. Mi accionar busca ser obediente a Dios, porque todos rendiremos cuentas y en cuanto a mí, no quiero negar de ninguna forma a aquel que me salvó y mi ama sin condición.

 “El Señor dice: «Que no se enorgullezca el sabio de ser sabio, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza. Si alguien se quiere enorgullecer, que se enorgullezca de conocerme, de saber que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, justicia y rectitud, pues eso es lo que a mí me agrada. Yo, el Señor, lo afirmo.»” Jeremías 9:23-24

Y por último se ve claramente como se defiende la fé en Jesús y nos da un pequeño pensamiento acerca de cual es la posición que deberíamos tomar todos acerca del referendo que apoya la senadora Viviane Morales,  indicando así que no podrán destruir su fé y afirma que en absoluto le afecta los diferente adjetivos que le puedan colocar por incentivar y apoyar esta gran causa que esta haciendo la Senadora. 

 

[1]  Médici, A. (2010). Teoría constitucional y giro decolonial: narrativas y simbolismos de las constituciones Reflexiones a propósito de la experiencia de Bolivia y Ecuador (p.96).

 

Por: Camilia Hennessey

 

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