Iglesias de El Salvador se preparan para brindar apoyo espiritual a familias con TPS

el salvador editUn importante número de salvadoreños se ha visto afectado con la decisión del gobierno de Estados Unidos, que puso fin al estatus de protección temporal o TPS. Ante la noticia, la Iglesia Cristiana desempeña un rol importante, tanto en los Estados Unidos, como en El Salvador, pues realiza conversaciones con los gobiernos para buscar una solución, al tiempo que se prepara para dar apoyo espiritual a las familias.

“Este día se anuncia la terminación del estatus de protección temporal para El Salvador, se concede un periodo de 18 meses para que los beneficiarios puedan preparar su regreso”, precisó Jean Manes, embajadora de Estados Unidos en El Salvador.

Con estas palabras el gobierno de Estados Unidos puso fin al estatus de protección temporal o TPS, que desde el 2001 ampara a más de 200,000 salvadoreños que emigraron por los terremotos que devastaron El Salvador.

“¿Que debe hacer la iglesia? Numero 1: Orar. Tenemos que orar para que en estos meses que nos quedan algo maravilloso pueda suceder”, dice el pastor Edgar López Bertrand.

“Siempre el cristiano mantiene la perspectiva de un accionar divino que nos puede ayudar a solventar aun en las dificultades más grandes con las cuales el ser humano se puede enfrentar“, precisa el pastor Mauricio Navas.

Líderes de la Iglesia Evangélica en El Salvador consideran que el fin del TPS tendrá un impacto profundo.

“Si hablamos de nuestro país, tenemos 2 problemas graves: la inseguridad y la falta de oportunidades”, comenta Edgar López Bertrand.

“Y ahí es que estamos pidiéndole a Dios que les dé sabiduría a nuestros gobernantes para que puedan establecer un proyecto, un programa, que pueda ser capaz de nuevamente recibir a estas personas y abrirles oportunidades para que puedan, de la mejor manera posible, solventar su vida económica”, dice Navas.

Tras la eliminación del TPS el papel de la Iglesia será fundamental.

“Prevemos que la ruptura de las familias también va a ser un problema bastante grave que repercutirá también en aspectos espirituales, porque hay familias enteras que son componentes de iglesias evangélicas en los Estados Unidos y de repente habrá una separación”, comenta Navas.

La búsqueda de una solución migratoria continua, y la Iglesia es clave.

“Grupos como la Iglesia Católica, como la Iglesia Evangélica que sí están trabajando con nuestros miembros del Congreso en los Estados Unidos para tratar de encontrar una solución permanente para los salvadoreños y también para otros países que están en esta misma situación”, indica Manes.

Viene por delante un periodo de fe y esperanza.

“Si hay un cambio permanente, eso está en las manos de los miembros del Congreso de los Estados Unidos”, expresa Manes. 

“Dios antes de ser bueno es justo, Dios no puede hacer cosas injustas, Dios no puede quebrantar la Ley, entonces no pida que Dios tuerza la mano de una manera escondida, no puede, tiene que hacer las cosas del lado que son. Entonces, yo oraría más para que algo sobrenatural suceda en el corazón de este presidente de los Estados Unidos y/o del Congreso que presione al presidente para que podamos lograr la reunificación de las familias, la estabilidad de la economía nuestra, y la de ellostambién porque somos un gran aporte a la economía en Estados Unidos”, concluye Edgar López Bertrand.

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